Leímos el libro «Vivo o muerto: ¿Qué pasó el último día de Alan García» y este es nuestro comentario

Por: Mirtha Berà

La figura de Alan García Pérez (AGP) ha concitado la atención de diversos autores a lo largo de las últimas tres décadas. Sociólogos, periodistas y hasta políticos han publicado libros en torno a quien fuera líder aprista hasta abril del año pasado.

A investigaciones publicadas en los años noventa como “La anunciación de Fujimori: Alan García 1985-1990” (Carlos Reyna), “Pájaros de alto vuelo: Alan García, el BCCI y los Mirage” (Carlos Malpica) o “El Caso García” (Pedro Cateriano), y textos más bien históricos como “Alan García en el poder: Perú, 1985-1990” (John Crabtree), se le suman obras surgidas ya en el nuevo milenio como “Alan García: Los años del perro del Hortelano” (Sinesio López) y, más recientemente, “El reino de la impunidad: Revelaciones de la Megacomisión y la caída de Alan García” (Sergio Tejada).

En el intermedio de cada una de esas obras, el propio personaje en mención publicaría varias sobre personajes y temas que concitaron su interés a lo largo de su vida: desde Confucio y Maquiavelo o Francisco Pizarro, hasta aproximaciones a la política y economía en Perú y Latinoamérica. A esto además debe sumarse sus conocidas “Metamemorias” (Ed. Planeta).

Esa vida marcada en algo por libros podría cerrarse en una primera fase con “Vivo o muerto”, la primera investigación periodística publicada en torno al suicidio que el sucesor de Víctor Raúl Haya de la Torre cometió el 17 de abril de 2019. (En honor a la exactitud, vale decir que mientras se escribía este comentario llegaba a librerías “El código García: Diez miradas clave para descifrar al político más polémico en la historia del Perú”).

En su primera incursión periodística escrita, José Vásquez Cárdenas (Cusco, 1984) entrega un relato en dos planos. El primero, recopila meticulosamente los últimos momentos del aprista antes de que se dispare a la cabeza en su casa de Miraflores, mientras que el segundo se sumerge en el lado personal, familiar y político de quien dirigiese en dos ocasiones las riendas de este país.

El recuerdo de aquel video que muestra a AGP subiendo las escaleras rumbo a su cuarto con un revólver en la mano confirman que estamos frente a un suceso contado innumerables veces por la prensa nacional. En ese sentido, si Vásquez quería un libro decente estaba obligado a ir un paso más de lo ya expuesto por sus colegas. Tenía que recopilar testimonios nuevos y de primera mano, pero principalmente reconstruir casi segundo a segundo la escena del crimen, facilitando así que sus lectores echen por tierra los rumores en torno a la desaparición de un político que por primera vez parecía realmente arrinconado por la justicia.

Los libros destacados en esta nota tratan directamente sobre la figura de Alan García.

Tal vez para ayudarse en su intento por completar el primer libro periodístico sobre el suicidio de Alan García, el autor decidió –con innegable acierto— construir sus capítulos tomando como base elementos, espacios y momentos específicos alrededor del suicidio. Así vemos secciones como “El disparo”, “El arma”, “La habitación”, “UCI”, “La fotografía”, “La carta” o “La cremación”.

Esta especie de hitos bien definidos se conjugan con pequeños vistazos a la trayectoria de García Pérez. Así tenemos, al inicio del texto, el escape que protagonizó el aprista para salvar su vida en pleno autogolpe de Alberto Fujimori en 1992, y luego una descripción de cómo surgió el férreo vínculo entre AGP y su secretario personal, Ricardo Pinedo, allá por 1995.

Probablemente amparado en su labor como reportero televisivo, Vásquez evidencia una clara habilidad para crear un ambiente de tensión conforme describe minuciosamente un incidente violento. Lo distinto es que esta vez no estaba frente a un crimen o suicidio más, sino que era el de un expresidente que — según repasa en su libro– guardaba en una carta dedicada a sus hijos el secreto de su decisión final.

El dramático traslado de AGP al hospital, la viralización de sus fotos en camilla y sala de operaciones, los denodados intentos de hasta 27 médicos por salvarle la vida, el sentimiento de culpa que sus escoltas tuvieron “por no haber evitado” el trágico desenlace, y la furia de Federico Danton por evitar que OIlanta Humala ingrese al velorio de su padre son piezas de un rompecabezas que Vásquez ha unido con destreza para entregarnos el primero de los varios libros que el Perú se merece si quiere indagar en un hecho que, sin dudas, marca su historia reciente.

SOBRE EL LIBRO

Título: Vivo o muerto: ¿Qué pasó el último día de Alan García?

Autor: José Vásquez Cárdenas

Editorial: MITIN

Precio: S/45

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