Leímos la biografía de Hunter S. Thompson escrita por E. Jean Carroll y este es nuestro comentario

Publicada originalmente en 1993, la biografía de Hunter S. Thompson firmada por E. Jean Carroll ya tiene una traducción en español bajo el sello Tusquets. Se trata de una magnífica oportunidad para conocer más profundamente a un referente del periodismo norteamericano de la segunda mitad del siglo XX, autor de libros como «Miedo y asco en Las Vegas», «Días de ron» y «Los Ángeles del Infierno», además de memorables notas en revistas como “Rolling Stone” y “Playboy”.

El primer detalle, no menor, que debemos destacar antes de hablar propiamente del libro es que fue publicado poco más de una década después de que el creador del ‘periodismo gonzo’ –esa técnica que implica disolver la frontera entre objetividad y subjetividad—se suicide disparándose a la cabeza en una casa ubicada en Colorado. Este apunte plantea la siguiente interrogante: ¿qué puede esperarse de una biografía escrita mientras el objeto de estudio aún está vivo? La respuesta a esta y otras interrogantes se absuelve fácilmente mientras transcurren las 345 páginas que contiene “Hunter. La vida salvaje de H.S. Thompson”.

Ya hablando del texto en sí, se trata de una biografía esquematizada en dos partes que se intercalan de manera simple. En la primera, la autora (convertida en la ficticia ornitóloga Laetitia Snap) cuenta de forma pormenorizada sus encuentros con Thompson. El lector percibirá aquí las debilidades, fortalezas, miedos y patologías de un periodista tan curtido como impredecible.

La segunda parte incluye un sinnúmero de testimonios firmados por amigos, familiares, políticos, colegas y conocidos de Hunter S. Thompson. Aquí confirmamos la capacidad de Jean Carroll para escarbar en lo más profundo de la intimidad de su objeto de estudio. Diatribas, elogios, dudas y algunas confirmaciones surgen mediante recuerdos de la infancia, la época escolar de Thompson, su paso por la Aviación, sus inicios dentro del periodismo e, indefectiblemente, su ocaso creador.

 “Hunter. La vida salvaje de H.S. Thompson” es la conjunción de un retrato formidable y el muestreo de las sobras de quien impactó a los Estados Unidos con sus crónicas descarnadas, alejadas por completo de tapujos o autocensuras. Carroll ha logrado desentrañar al ídolo, mostrarlo humano, débil, enfermo y hasta abusivo. Las páginas de su libro terminan siendo –disculpando la muletilla—la crónica de una muerte anunciada. Del creador que logra vivir de su dotada pluma al (viejo) periodista que carece de imaginación para terminar siquiera una página.

No debe minimizarse en esta biografía los detalles ultra personales de su objeto de estudio. Thompson pareció haber encontrado el amor pero terminó hundiendo su matrimonio atreviéndose incluso a violentar a su esposa. Aunque de ninguna manera se hacen entendibles sus actitudes personales, debe mencionarse que Hunter socavó su magia entre cocaína y whisky.

Su personalidad desenfrenada y –lo repetimos—impredecible, lo llevaría de la cima a la sima en un puñado de décadas. Aunque sus artículos lo dejaron en la memoria de decenas de periodistas alrededor del mundo, quedará siempre el sinsabor de su muerte, violenta, pero por sobre todo inexplicable. El hombre que desnudó con pericia la hipocresía que socavaba la política estadounidense se voló los sesos a los 67 años, un 21 de febrero de 2005. Y la biografía que le escribió Elizabeth Jean Carroll es el acercamiento más perfecto a su legado.

SOBRE EL LIBRO
Título: “Hunter. La vida secreta de H.S. Thompson”
Autora: E. Jean Carroll
Editorial: Tusquets-Planeta
Precio: S/65

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